Desarrollo
del Proyecto
La
exposición plantea una estructura
organizada en seis
módulos que recorren
desde un panorama general,
aspectos particulares
que hacen posible el diálogo
del
pasado, el presente y el futuro del progreso.
1) Espacio y Sociedad
El triunfo del federalismo hegemónico
de Buenos Aires
(1862) puso fin a la República
escindida a partir
de la sanción
de la Constitución de 1853, cerrando
el ciclo de las guerras civiles al expandirse
la lógica liberal,
de una economía
abierta al mundo de progreso
y modernización.
Finalizada la polémica y costosa
Guerra del Paraguay y los sufridos estragos
de la fiebre
amarilla de Buenos Aires
(20.000 muertos en 1871),
urgió
la reconciliación política,
la demorada integración
regional
y la resolución de los dilemas
de una República
verdadera.
2)
La Escena
El 9 de diciembre de 1868, a menos de
dos meses
de asumir como presidente de
la Nación, Sarmiento firmó
el decreto disponiendo la instalación
de una gran
exposición en la ciudad
de Córdoba, ya que la llegada
del
Ferrocarril Central Argentino desde Rosario,
aseguraría
una gran concurrencia
de personas, maquinarias
y productos.
Además se expresaba que los países
nuevos
debían mostrar al extranjero
y a ellos mismos,
las condiciones para
el desarrollo del comercio interior
y
exterior.
La decisión de ubicar la exposición
en el centro geográfico
del país
contribuiría a integrar las provincias
en un proyecto
federal.
3)
El Hombre y las Máquinas
A fines del siglo XVIII, en Estados Unidos
empezaron
a desarrollarse máquinas
para ahorrar mano de obra
en la producción
agropecuaria, como las segadoras.
Nuestro país, con muchas tierras
fértiles despobladas,
necesitaba
tecnología y la Exposición
Nacional de Córdoba
fue el ámbito
adecuado para la presentación de
éstas
máquinas que iban
a facilitar los cultivos y permitir
que
la Argentina se transformara en un país
agroexportador. En 1871, junto con la
Exposición Nacional,
se inauguró
el Observatorio Astronómico de
Córdoba
y un año después,
la Oficina Meteorológica, que al
realizar
los pronósticos del tiempo permitió
desarrollar
una agricultura racional.
4)
Los Productos
Un sector de la Exposición fue
dedicado al cultivo
de especies autóctonas,
con el fin de difundir
su producción,
especialmente en las colonias agrícolas.
Algunas plantas estaban al aire libre
y otras
en invernaderos. En todos los
casos, de manera didáctica,
se
mostraban los beneficios de novedosos
sistemas
de implantación, abono
y riego.
También se sembraron plantas exóticas
traídas de otros
continentes, para
que se comprobara su fácil aclimatación.
En algunas áreas del parque se
instalaron recintos
para que el público
pudiera observar en su hábitat
a mamíferos, anfibios y aves.
5)
Arte y Fotografia
Arte
La actividad artística en la Argentina
desde 1810 a 1870
arroja una visión
donde conviven las primeras expresiones
de un arte nacional. El pintoresquismo,
las escenas
costumbristas y los primeros
retratos señalan el gusto
del público
que recién se aproximaba a la obra
de arte
no religiosa, tan importante ésta
en la época colonial.
La iniciativa del Presidente Sarmiento,
un conocedor
y amante del arte, permitió
que éste integrara un sector
de
la Exposición Nacional de Córdoba.
Artistas tales
como Martín Boneo,
Jenaro Pérez, José Aguyari,
Ignacio Manzoni y Adolfo D’Hastrel
integraron
con sus obras esta exposición.
Lic. Cecilia
Balsa
Fotografia
El relevamiento fotográfico de
la exposición
fue una verdadera
hazaña técnica para la época
debido
a que aquellas “vistas”
de exteriores fueron realizadas
por el
engorroso y difícil procedimiento
de las denominadas
placas húmedas
al colodión y luego copiadas en
frágiles
papeles albuminados.
Cesare Rocca, fotógrafo oficial
de la muestra, debió
trabajar con
cámaras de gran formato, y transportar
todos sus equipos para tomas y revelados
en un carruaje
a caballo.
Por primera vez las fotografías
se comercializaban
en un kiosco dentro
del predio de la exposición,
con gran éxito.
Abel Alexander
6)
Balance y Desafío
Terminada la Conquista del Desierto de
1879 se avanzó
desde las fronteras
interiores, como se denominaba
el borde
externo del asentamiento del hombre blanco,
hacia las fronteras reales.
Era necesario poblar los espacios vacíos
y fue después
de la firma del Tratado
de Límites con Chile en 1881
que
se expandió la campaña de
ocupación del territorio.
Una legislación adecuada permitió
abrir a la colonización
los espacios
geográficos no pertenecientes
a
las 14 provincias iniciales. |